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martes, 21 de septiembre de 2010

La sombra silenciosa

Hoy es el día del Alzheimer. En el enlace pueden leer información referente a esta enfermedad a la que se le dedica un día como a tantas otras enfermendades malditas que asolan hoy día nuestro mundo. Quizá sea el cáncer la más temible pero a mí el Alzheimer, y todo el conjunto de enfermedades neurodegenerativas, son las que más pavor me dan.

La pérdida de la idiosincrasia de tu personalidad me puede parecer más terrible que el dolor más agudo o la agonía más lenta. En mi familia, que yo sepa, no hay antecedentes, pero mi forma de ser dispersa, con déficit de atención, tendenciosa a la fantasía desmedida junto a una más que precoz inclinación a acumular objetos, me llevan a pensar que pueda ser propensa a un síndrome de Diógenes (como ya llegué a postear en varias ocasiones), a brotes de esquizofrenia junto a una irremediable demencia senil.

Como siempre he gozado de una extraordinaria memoria, me llama la atención el Alzheimer precisamente. Además siempre he vivido del pasado. No de las rentas de lo vivido sino que siempre he personificado mucho mi infancia sobre todo y mi adolescencia. Me acuerdo de las cosas con facilidad pero el haberlas retrotraído al presente tantas veces también influye. Y algo que me perturba es cómo el enfermo se percata, a veces con mucha antelación. Me he dado cuenta con el caso de Pascual Maragall que protagoniza el documental Bicicleta, Cuchara, Manzana, las tres palabras que hacen repetir al enfermo para medir el grado de deterioro. Un lentísimo proceso. No sé si es más cruel eso que una muerte sobrevenida pero ya digo, me llama la atención que el propio enfermo sea consciente y se percate de los primeros síntomas. Porque una vez que la enfermedad avanza, serán los familiares, la gente que le rodea en general los que lo vivan y lo sufran. Una vez más, se pone de manifiesto el sacrificio del familiar acompañante.

Pero la crueldad de esta enfermedad no se limita a cuidar de un enfermo sino en presenciar, día a día, la pérdida de identidad.

Qué somos los humanos sin memoria. Qué somos sin recuerdos. Qué somos sin reconocer al otro. Qué somos sin saber quiénes somos.

10 Comments:

YoMisma said...

Somos aunque nosotros no lo recordemos, aquello que hemos hecho durante toda nuestra vida y que quienes nos quieren seguirán recordando. Desaparecemos del ahora, es cierto, pero no se olvida a alguien solamente porque él no se acuerde.

Triste enfermedad.

Saludines,
YoMisma

Zinquirilla said...

YOMISMA, nuestra esencia siempre permanece. Desde luego nuestra vida no se resume por el final de la misma pero mi post intentaba situarme en el rol del enfermo. Una aproximación, desde luego. Más duro es el rol del acompañante que desde luego no olvida cómo fue el enfermo ni va a quererlo menos por no reconcerlo pero debe ser durísimo vivir esa situación.

Gracias por tu comentario y por supuesto, bienvenida al blog.

Saludos!

chema said...

interesante entrada una vez más, zinquirilla. tengo entendido que el alzheimer es una enfermedad degenerativa muy compleja en la cual la pérdida de la memoria es tan sólo uno de sus síntomas. pero claro, es quizá el más perceptible y el más penoso para quien padece la enfermedad y para quienes le rodean.
por cierto, en lo que comentas del deficit de atención, yo me siento identificado en cierto modo. en la universidad, en muchas asignaturas dejaba de clase o me planteaba dejar de hacerlo porque no me enteraba de nada... si el profesor no era muy bueno y sabía atraer muy bien la atención de los alumnos, tendía a perderme. algo así me ha pasado también en la academia de preparación de opos.
debido también al deficit de atención, no soy un gran lector de novelas a menos que sean realmente buenas: con una argumento interesante y muy bien narradas. de lo contrario pierdo el hilo y me pierdo. por eso tiendo a preferir los libros de relatos cortos independientes entre sí, o los ensayos de ciencias o de geografía e historia en los cuales los capítulos tienen cierta interdependencia, no es necesario tener en mente todo lo que has leído anteriormente hasta ese momento.

Zinquirilla said...

CHEMA, me alegro de que te guste el planteamiento, no digo el tema, porque por desgracia no es para gustar aunque sea interesante saber del tema. Por eso, para saber más del mismo, remito al enlace

Me he detenido en la memoria, porque como bien dices, es un aspecto más pero quizá el más llamativo. Al menos lo es para mí.

En cuanto a la dispersión, me pasa justo al revés que a ti. Con los años me he dado cuenta de que mi dispersión tiene que ver con la inseguridad que me provocan situaciones nuevas. Por ejmplo, emepzar un trabajo o llegar nueva a un sitio. Me ha pasado con el destino que tengo ahora en la Universidad. Durante los primeros días sufrí un bloqueo total y me ha costado adaptarme más que en otras ocasiones.

Como siempre prefiero los libros a las personas, la concentración no la pierdo al leer. Además como sólo leo cosas que me gustan o me interesan, es ahí donde pierdo la noción del tiempo de lo concentrada que puedo estar en la lectura.

Saludos!

sevillana said...

Hola guapa me imagino que como recordarás mi madre tenía Alzheimer y yo fui su ciudadora hasta el día de su muerte.
Esta enfermedad no se la deseo ni a mi mayor enemigo, aunque el enfermo casi no se da cuenta de nada pero los familiares sufren mucho.
Mi madre enpezó con unos despistes que al principio no creimos que fuera nada. solo la edad, hasta el día que la llevamos a un neurólogo y tras varias pruebas nos indicó que tenia esta enfermedad.
Durante unos años estuvo bien con el tratamiento que le pusieron hasta que este tratamiento dejó de hacer efecto, su organismo ya no lo admitia.
Y ahí es cuando empezo todo, la primera etapa fue la de no dormir nada de nada se podía pasar hasta 48 horas sin pegar ojo.
Después de esto vinieron las alucinaciones, veía cosas raras y ya empezaba tambien a no conocer a sus seres queridos (mi padre y hermanos).
Tras estas fases las de tener que llevar todo los dias pañales puestos y no ingerir ya alimentos solidos, todo lo que tomaba era la alimentación hospitalaria la cual para que me la dieran me pasé casi toda una mañana de papeleo en el Hospital. Esta comida consiste en batidos y papillas.
Cada día se la veía más consumida, ya no nos conocía, hasta que llegó un día en que se puso muy mal y cuando vinieron de urgencias a verla y le metieron unos tubos por la boca, ella ya no reaccionó había entrado en coma, la medica me dijo que le quedaban como mucho dos horas de vida y no se equivocó. A las dos horas justas dejó de respirar y su corazón se paró para siempre.
Te puedo decir que aunque ella no sufrió nada a mi, que fui la que la cuidó durante el tiempo que duró su enfermedad me dejó bastante tocada, solo el recordarlo se me saltan las lágrimas.
Besos

Chary Serrano said...

Terrible enfermedad, te aseguro que es la que mas temo... lo mismo sufrirla que la sufra alguien de mi entorno. Mi abuela tuvo algo de ésto, el médico dijo que era demencia senil... no se, pero solo recordaba cosas de cuando era joven y a a cada uno de la familia nos tenía asignado un papel: su madre, su hermana, su marido, su hijo, todos ya desaparecidos hacìa años.
Que triste es. Tu planteamiento es muy bueno.
Yo tengo miedo porque se me van muchas cosas de la cabeza. Dios quiera que solo sean despistes...toquemos madera.

Mi solidaridad con todos los enfermos y sobre todo, con sus cuidadores

Zinquirilla said...

SEVILLANA, recuerdo los post que le dedicaste. Me llamaron la atención la serenidad con que recordabas aquellos días, pero debe ser muy duro, sólo aceptándolo y con lo que cuesta, puedes llegar a expresarte, como lo haces también en tu comentario.

Cuando he escrito sobre el tema, lo he hecho desde meras impresiones. Y he dejado entrver que la parte más dura se la lleva el cuidador. Con tu testimonio de primera mano se ve lo sacrificado que es.

Gracias por compartir con nosotros.

Zinquirilla said...

CHARY, es verdad que se teme mucho desde fuera, es a lo que me refería en el post con las enfermedades neurdegenerativas.

Mi abuelo tuvo demencia senil pero a intervalos, era asombrosa su capacidad de recuperación pero le pasaba eso de cambiarnos de familiares, se quedaba estancado en su juventud cuando aún no estaba casado y mi hermana y yo éramos para él sus sobrinas en vez de sus nietas.

Gracias por comentar y manifestar aquí tu solidaridad con los enfermos de Alzheimer y sus sacrificados cuidadores.

Saludos!

Maria Jesus said...

No se que decir. Que Dios nos libre y ayude a los que tienen un enfermo en su familia.

Si se dedicara a la investigación la cantidad de dinero que se desperdicia en tonterias-....

Zinquirilla said...

Mª JESÚS, has puesto el dedo sobre la llaga. En la investigación del Alzheimer se ha avanzado mucho, por lo menos ahora se identifica y se empieza a tratar. No sé si recuerdan el caso de Rita Hayworth, que empezó con esa enfermedad en los años 60 pero se achacó al alcoholismo y barbitúricos. Hasta que no murió en los años 80 no se supo lo que había tenido. La hija que tuvo con el Aga Khan ha donado mucho dinero ya que es multimillonaria.

Como bien dices hace falta que se destinen muchos fondos a su investigación, así com al Sida, el cáncer. Se destinan fondos pero las farmaceúticas pueden gastar más en viagra, por ejemplo.

No sé quien dijo que los viejos del futuro tendrán pechos más grandes y más virilidad pero ninguno recordará para qué les sirve.

Saludos!

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