My phrasebook

Siempre recibimos cuando damos.

Una canción

domingo, 7 de noviembre de 2010

Lo salva la música

¿Qué tienen en común Tarantino y Sálvame? Una buena selección de canciones.

Lo sorprendente del programa de televisión es que en medio de tanto cutrerío suenen canciones chulas, que uno acaba tarareando (e incluso identificando en un móvil) una vez que ha dado con ellas.



Porque son canciones actuales que han ido a parar al momento bajada de escaleras de Jorge Javier Vázquez + presentación de colaboradores y al momento publicitario de la revista del programa.



Está claro que sus autores han hecho algo más que vender su alma al diablo al permitir que sus canciones suenen en ese programa por un -buen- puñado de euros pero resulta más plausible el buen gusto de quien las ha elegido.

Empezando por el Sálvame de la otrora Bibi Andersen (hoy rebautizada como Bibiana Fernández). Claro que son los Nancy Rubias los que la rescataron del olvido.



Y rompiendo una lanza en favor del programa, algo que no he leído ni escuchado (ni facebookeado) es la buena labor que hace a favor de la música actual. Y a la chita callando, lo que más me gusta es que lo hace a través de actuaciones en directo y publicitando un Cd. Nada de desfiles de triunfitos trufados con la mierdorrea de kikos y belenes. Todos los días un grupo o cantante nuevo, de esos que sólo conocen en su casa a la hora de comer y que te hacen compadecerlos pensando en el valor de poner un disco en el mercado actual y en las circunstancias actuales.

martes, 26 de octubre de 2010

Lo que siempre quise hacer

Ayer salí de casa a las 7.30 y volví a las 21.45. Todo el día fuera. Trabajando, almorzando y luego haciendo diversas actividades. Por cosas del ajuste de horarios me falta o me sobra tiempo; en el peor de los casos cruzo los dedos para que haya una combinación de Tussam y en el mejor de los casos doy un agradable paseo por las afueras del Parque de Mª Luisa y leo un poquillo.

Los lunes y los miércoles estoy asistiendo a clases de inglés e italiano. Los martes y los jueves doy clases de español a extranjeros y voy a natación (ejem, esto se ha quedado en un debo y no quiero, como fue lo último que planifiqué en proporción directa a las ganas que tenía: cuando llegué al gimnasio no quedaban plazas). Los viernes es mi día de descanso. Una generosa ración de sillonball para mi maltrecha columna vertebrral (extiéndese el término de maltrecho a las rodillas y a toda la espalda). Y los fines de semana son variables como el tiempo (nunca mejor dicho, ¿os habéis fijado que el buen tiempo qué está haciendo se estropea los findes?).

Recuerdo 3º de Bup como un año cultureta y en el que supe que lo que más me gustaba era precisamente lo que hago ahora: salir de casa y no regresar hasta la noche. Tener las mañanas ocupadas (estudio/trabajo actual) y tener las tardes libres. Para ir a conferencias, exposiciones, apuntarme a cursos, al gimnasio, ir de compras evitando así las aglomeraciones y anticipándome al "no quedarme sin lo que vi". Y entre cada estadía, equiparables en realidad a dos mundos contrapuestos pero imprescindibles: el trabajo me da el tiempo y el dinero para el ocio y el ocio me libera de la carga del trabajo; el almuerzo. Si en época de vacaciones adoro desayunar fuera, me encanta almorzar fuera en días laborales.

En la época de Cefoec (aquellos que me conocen, saben que fue una de mis mejores épocas de mi vida), solía quedar para almorzar algún día al mes. Ahora como fuera dos días a la semana y como es cuestión de horario me apaño con unos sandwiches. Lo que ahorro repercute en mis excursiones del Románico y los viajecitos que estoy planificando.

En realidad son días solitarios pero precisamente ese matiz es el que me distingue y sobre todo me apetece. Y como aprender es lo que más me gusta, por eso me gusta apuntarme a cursos y asistir a cosas que me interesan. Nunca entendí que para hacer tales actividades necesitara acompañante pero aún así es inevitable que me pregunten "¿y vas sóla?" o que recalquen "que no conzco" cosa que deja de ocurrir a los dos minutos de haberme sentado en algún sitio.

Sólo hay una "pega" a mi estilo de vida actual. Este blog. Ainss, qué abandonaíllo lo tengo al pobre. De la Blogosfera ando medio desconectada. Sigo algunos blogs, los que me llegan a través del Facebook, fundamentalmente, pero los ojeo desde el ordenata del departamento y poco más. Ganas no me faltan, ni temas, pero Cronos debería regalarme algunos minutejos.

jueves, 14 de octubre de 2010

El espía de Arturo

Os propongo el siguiente acertijo basado en el pensamiento lateral:

En la época del rey Arturo, un espía de Camelot, debía entrar a un castillo para poder investigar cuáles eran los planes de los enemigos, pero al llegar descubrió que las puertas del castillo estaban cerradas, así que se dijo. ¿cómo podré entrar?...ya se, esperaré y observaré cómo entran los demás...?, dicho y hecho, se escondió entre unos matorrales y se quedó observando....

Llegó un soldado a las puertas del castillo, el vigía de la torre le dijo: ¡dieciocho! a lo que el soldado contestó; ¡nueve! y abrieron las puertas..., al poco rato llegó otro soldado, el vigía le dijo ¡catorce! y el soldado respondió: ¡siete! y abrieron las puertas...., más tarde llegó otro soldado y el vigía le dijo: ¡ocho! y el soldado le respondió: ¡cuatro! y abrieron de nuevo las puertas....

El espía de Arturo que había estado observando pensó que lo tenía muy fácil para entrar, se acercó a la puerta, el vigía le dijo: ¡seis!, a lo que el espía contesto: ¡tres!...El vigía cogió un arco y lo mató...

¿Qué es lo que tenía que haber dicho el espía para poder entrar en el castillo? ¿Por qué?

viernes, 24 de septiembre de 2010

Vinieron las lluvias

La lluvia golpetea los cristales de un salón en penumbra donde destaca la silueta del sillón que acoge una figura pequeña acurrucada en torno a un libro entre sus manos y pese al aire frío que circula por las callejuelas, ella deja un resquicio de ventana abierta para que se cuele el olor querido a tierra mojada y le haga sentir emociones infantiles de antaño acompasadas por el tic tac del reloj que avanza imparable hasta dar la hora en que se mezclará en el bullicio vivaracho de un café y templar el corazón con las risas de amigos y un buen chocolate.

jueves, 23 de septiembre de 2010

Hicieron bien en juntarse (When legends gather, 5)

En esta ocasión no hay fotos de grupos sino que los encuentros "extraños" se dan de dos en dos, ya saben lo que abundan las extrañas parejas.


Woody Allen & Michael Jackson


William Burroughs & Joe Strummer


Marguerite Duras & Michelangelo Antonioni


Sal Mineo & James Cagney


Bowie & Liz

Escribo sobre

Map IP Address
Powered byIP2Location.com

Blog Widget by LinkWithin
 
© MMVII

template by | Zinquirilla